Ante la creciente demanda de electricidad, Uzbekistán está impulsando a un ritmo sin precedentes el desarrollo de energías renovables, especialmente hidroeléctrica y nuclear, siendo las microcentrales hidroeléctricas un componente clave de esta estrategia.
En 2025, Uzbekistán priorizará la puesta en marcha de 1185 microcentrales hidroeléctricas, con una capacidad instalada total de 65 megavatios.
Es notable que la mayoría de estos proyectos se desarrollarán atrayendo inversión del sector privado, lo que marca una apertura gradual del mercado energético uzbeko, donde el capital privado se convierte en un motor central para la expansión de energías limpias.
Además de la hidroelectricidad, Uzbekistán avanza simultáneamente en la construcción de pequeñas centrales nucleares. Este proyecto ya ha entrado en la fase de firma e implementación de acuerdos, y todos los procesos se llevarán a cabo bajo la supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), cumpliendo estrictamente los estándares internacionales de seguridad.
Con esta estrategia dual de microhidroeléctricas y energía nuclear, Uzbekistán busca elevar la proporción de generación de energía renovable al 54% para 2030, asegurando un desarrollo económico estable y una mayor independencia energética.










