es.wedoany.com Noticia: Victoria y Andrew Ellington, de Redcar, en el norte de Inglaterra, descubrieron un pozo de casi 200 años al reformar su casita. Lo transformaron en una atracción cubierta de vidrio y lo alquilan de forma estacional.

La pareja adquirió esta pequeña vivienda durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 en 2020, con planes iniciales de ampliarla. Durante las obras, los cimientos comenzaron a hundirse, y Andrew descubrió que la tierra se desmoronaba en un agujero profundo. Tras investigar, encontraron un pozo de unos 8 metros de profundidad con agua cristalina, que se cree tiene casi dos siglos de antigüedad.

La pareja decidió conservar el pozo de piedra e integrarlo en la construcción. Cubrieron la boca con un pasillo de vidrio templado, instalaron luces en las paredes interiores y añadieron una bomba de agua, transformándolo en un pozo de los deseos. La reforma llevó varios meses. Los hijos de la pareja, Oscar y Henry, se mostraron entusiasmados con la idea.
El pasillo de vidrio sobre el pozo permite a los visitantes ver el fondo a través de la luz, y una pequeña abertura permite pedir deseos. Andrew estima que el pozo tiene unos 8 metros de profundidad. Victoria quedó impresionada con el resultado, afirmando que el pozo aporta un encanto especial. El plan original de ampliación fue abandonado en favor del alquiler de la vivienda. Esta casa de dos dormitorios, llamada Bit Cottage, se alquila ahora por 629 libras a la semana, siendo el pozo su principal atractivo.





