El Parlamento Federal de Bélgica votó abrumadoramente a favor de abolir una ley de 2003 que buscaba eliminar gradualmente la energía nuclear y prohibía la construcción de nuevas centrales nucleares.
La ley federal del 31 de enero de 2003 exigía la eliminación gradual de toda la generación de energía nuclear en el país. Según esta política, la unidad 1 de Doel estaba programada para cerrar en su 40 aniversario (15 de febrero de 2015). Sin embargo, la ley fue revisada en 2013 y 2015, permitiendo que la unidad 1 de Doel continuara operando durante diez años más. La unidad 3 de Doel cerró en septiembre de 2022, y la unidad 2 de Tihange cerró a finales de enero de 2023. La unidad 1 de la central nuclear de Tihange cerrará en octubre de este año, y la unidad 2 de Doel cerrará en diciembre.
Los dos últimos reactores de Bélgica, Doel 4 y Tihange 3, estaban programados para cerrar en noviembre de 2025. Sin embargo, tras el estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania en febrero de 2022, el gobierno y Electrabel, la filial belga de Engie, comenzaron negociaciones sobre la viabilidad y los términos para la operación de los reactores durante los próximos diez años, alcanzando un acuerdo final en diciembre que equilibra la distribución de riesgos.










