El Departamento de Energía de EE.UU. anunció el lunes que, tras completar un estudio sobre el impacto de nuevas exportaciones de gas natural licuado (GNL), comenzará a aprobar o rechazar solicitudes de permisos para exportar a países sin acuerdos de libre comercio con EE.UU.
En 2024, el gobierno de Joe Biden pausó estas aprobaciones para evaluar su impacto ambiental y en los precios del gas. Actualmente, varios proyectos de exportación de GNL están a la espera de aprobación, incluyendo una planta de 16,5 millones de toneladas anuales en Lake Charles, Luisiana, de Energy Transfer, y las instalaciones de mediana escala 8 y 9 de Cheniere Energy en Texas. Cheniere expresó confianza en obtener las aprobaciones necesarias antes de la decisión final de inversión a finales de este año.
Sin embargo, varios grupos ambientalistas criticaron la decisión, acusando al Departamento de ignorar hallazgos clave del informe, como el aumento de los precios mayoristas de gas en EE.UU. y el impacto en los esfuerzos contra el cambio climático. Mahyar Sorour, del Sierra Club, afirmó: “Las exportaciones de GNL no solo incrementan los costos energéticos para los estadounidenses, sino que afectan gravemente a las comunidades de primera línea, agravan problemas de salud pública y empeoran la crisis climática”.










