La empresa noruega Equinor anunció el lunes que el gobierno de Trump levantó la orden de paralización del proyecto eólico marino “Empire Wind” frente a la costa de Nueva York, permitiendo la reanudación de la construcción. El proyecto abastecerá de energía a 500.000 hogares neoyorquinos y ya ha completado el 30% de su progreso.
El director ejecutivo de Equinor, Anders Opedal, expresó: “Agradezco al presidente Trump por encontrar una solución que salva miles de empleos en EE.UU. y fomenta la inversión continua en infraestructura energética”. También agradeció la comunicación entre el liderazgo noruego y el gobierno de Trump. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, desempeñó un papel clave en la reanudación del proyecto.
La orden de paralización fue emitida por el Departamento del Interior de EE.UU. el 16 de abril, con el secretario Doug Burgum argumentando que el proceso de aprobación no evaluó completamente el impacto ambiental. Equinor advirtió que la paralización generaba pérdidas semanales de 50 millones de dólares, poniendo en riesgo la cancelación del proyecto. Aunque el gobierno de Trump apoya la expansión de la producción de energía tradicional, esta decisión ofrece una oportunidad para el proyecto eólico marino.










