es.wedoany.com Noticia: Las últimas proyecciones del Instituto Brasileño de Minería (IBRAM) indican que la minería de Brasil recibirá inversiones por 76.900 millones de dólares entre 2026 y 2030. Esta cifra representa un aumento del 12,5% respecto a estimaciones anteriores, reflejando el avance de proyectos de expansión, nuevas minas e iniciativas dedicadas a la producción de minerales estratégicos que sirven a la transición energética y a la industria de alta tecnología.

La encuesta revela que la estructura de inversión minera en Brasil está cambiando. Aunque el mineral de hierro sigue concentrando la mayor parte de las inversiones, los minerales críticos ganan cada vez más protagonismo, debido a la creciente demanda mundial de materias primas para baterías, vehículos eléctricos, generación de energía renovable, semiconductores y dispositivos electrónicos.
Según el IBRAM, de las inversiones previstas hasta 2030, 21.300 millones de dólares se destinarán específicamente a minerales críticos. Esta categoría incluye cobre, níquel, litio, tierras raras, grafito, niobio, vanadio, titanio, zinc y bauxita, considerados esenciales para la descarbonización de la economía y el desarrollo de nuevas tecnologías.
El crecimiento de las proyecciones responde a la fuerte demanda del mercado internacional por estas materias primas, impulsada por la expansión de la movilidad eléctrica, el almacenamiento de energía y la digitalización de la economía. Las empresas que operan en Brasil han anunciado en los últimos años múltiples proyectos nuevos para aumentar la producción de cobre, litio, níquel y tierras raras, posicionando al país como uno de los potenciales proveedores globales de estos productos minerales.
Además de ampliar la capacidad, las inversiones previstas también abarcan la modernización de plantas industriales, exploración mineral, infraestructura logística, tecnologías para mejorar la eficiencia operativa, así como iniciativas orientadas a la sostenibilidad y la reducción de emisiones de carbono.
El IBRAM considera que el ciclo de inversiones de los próximos años fortalecerá la competitividad de la minería brasileña en un período de transformación de la economía global. La combinación de abundantes recursos minerales, el crecimiento de la demanda de materias primas estratégicas y los nuevos proyectos podría aumentar la participación de Brasil en las cadenas de suministro globales orientadas a la transición energética.










