es.wedoany.com Noticia: Google y Meta están contratando y capacitando electricistas a gran escala para sus centros de datos, lo que refleja que, en el contexto de la acelerada expansión de la infraestructura de IA por parte de los gigantes tecnológicos, la oferta de mano de obra se está convirtiendo en un recurso estratégico tan crucial como la capacidad de cómputo.
Según informaron varios medios, Google y Meta han invertido en conjunto 165 millones de dólares en programas de capacitación laboral. Meta se comprometió a destinar 115 millones de dólares para financiar un programa de un mes de duración, cuyo objetivo inicial es formar a 5.000 aprendices, quienes recibirán subsidios de transporte y alojamiento. Por su parte, Google invertirá 50 millones de dólares en tres años, con la meta de aumentar su número anual de aprendices de 19.500 a 30.000, abarcando electricistas y otros trabajadores calificados que apoyan la construcción de centros de datos de IA. Además, Quartz informó, citando a The New York Times, que BlackRock también destinó 100 millones de dólares a este proyecto en Texas.
Un análisis de Indeed, citado por Quartz y basado en un reportaje de The New York Times, señala que los electricistas calificados que trabajan en centros de datos ganan un 42% más que en otras industrias, lo que refleja directamente la alta demanda de estos puestos. La estrategia empresarial está cambiando: antes, las empresas tecnológicas competían principalmente por ingenieros e investigadores; ahora, necesitan cada vez más trabajadores de cuello azul capaces de instalar sistemas eléctricos, de refrigeración y de comunicaciones. Los centros de datos de IA exigen sistemas de distribución eléctrica de altísimo nivel: los trabajadores deben instalar transformadores, equipos de conmutación, generadores, sistemas de alimentación ininterrumpida, barras colectoras y conexiones de racks de servidores, mientras que los especialistas en refrigeración deben gestionar el calor generado por los equipos de cómputo de alta densidad. Sin suficientes trabajadores calificados, incluso los proyectos de centros de datos valorados en miles de millones de dólares podrían enfrentar retrasos, aunque cuenten con financiamiento abundante.
En cierto sentido, la competencia por la IA se está convirtiendo en una disputa por la capacidad física. Las empresas no solo compiten por chips, ingenieros y capacidad de cómputo, sino también por la infraestructura subyacente de los centros de datos. La infraestructura física se está convirtiendo en un cuello de botella cada vez más prominente en la expansión de la IA. Por un lado, se dice que el auge de la IA ha eliminado miles de empleos; por otro, también está creando nuevas oportunidades laborales. El pionero de la IA, Geoffrey Hinton, declaró en el pódcast CEO Diary que la IA aún tardará mucho en alcanzar el nivel humano en la manipulación física, y que ser fontanero es una buena opción para protegerse de la sustitución laboral por la IA.
Para una industria generalmente definida por los avances en software, la próxima fase de la carrera de la IA podría depender tanto de los trabajadores que cablean los centros de datos como de los ingenieros que diseñan los modelos. Además, OpenAI también ha lanzado un proyecto para ofrecer acceso gratuito a ChatGPT a 100.000 investigadores académicos hasta 2027.










