La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) confirmó el sábado que está redactando un plan para eliminar las restricciones a las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas de carbón y gas. La propuesta se publicará oficialmente tras una revisión interdepartamental, lo que podría alterar el panorama regulatorio de la industria energética estadounidense.
Un portavoz de la EPA afirmó: “Las medidas de la administración anterior se consideraron demasiado amplias, lo que podría afectar la confiabilidad y la economía del suministro eléctrico de EE. UU.”. Según The New York Times, el borrador de la EPA sostiene que las emisiones de las centrales de combustión fósil “no tienen un impacto significativo en la contaminación peligrosa ni en el cambio climático”, debido a su proporción limitada en las emisiones globales y su tendencia a la baja.
Este cambio de política podría tener un impacto profundo en la estructura energética de EE. UU. Según datos de la ONU, los combustibles fósiles representan más del 75% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Si se implementa, la propuesta continuará la tendencia de la administración Trump de relajar las regulaciones ambientales. El jueves, la Cámara de Representantes de EE. UU. avanzó un proyecto de ley fiscal que podría reducir aún más los subsidios a las energías renovables.










