Según Bloomberg, el 3 de junio, la empresa estatal rusa Gazprom, monopolio del gas, ha abandonado sus planes de establecer un nuevo centro de gas en Turquía, renunciando efectivamente a la esperanza de recuperar la cuota de mercado perdida en Europa tras el conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022.
El proyecto proponía utilizar Turquía, conectada a dos importantes gasoductos rusos, como una vía para reingresar al mercado europeo, que anteriormente era el mayor mercado de exportación de Gazprom, tras la interrupción del gasoducto Nord Stream a Alemania y la expiración del tránsito de gas a través de Ucrania en 2024.
Sin embargo, fuentes informadas revelaron que, tras meses de consideración, Gazprom consideró el plan inviable y prácticamente detuvo los trabajos relacionados. Esta decisión significa que Gazprom perderá al menos parte de la oportunidad de restaurar el suministro de gas a Europa, que generaba ingresos mensuales de aproximadamente 8.000 millones de dólares. Algunos insiders de la compañía expresaron escepticismo sobre el plan desde el principio.
A pesar del apoyo público del presidente ruso Vladimir Putin al proyecto en octubre del año pasado, el plan enfrentó obstáculos significativos. Turquía carece de capacidad adicional en los gasoductos de exportación hacia el sur de Europa, y Ankara no estaba dispuesta a permitir que Gazprom vendiera gas conjuntamente, lo que habría otorgado a Rusia un mayor control sobre la infraestructura. Además, la UE está impulsando una prohibición de las importaciones de gas ruso para finales de 2027.
Según las discusiones iniciales, Turquía planeaba vender el gas entregado al centro por su cuenta, con Gazprom actuando únicamente como proveedor. “Dijeron que las empresas rusas no estaban dispuestas a ceder tanto control a Turquía”, señaló una fuente.
Fuentes indicaron que, recientemente, la gerencia de Gazprom dejó de discutir el centro de Turquía en reuniones internas y con funcionarios gubernamentales.










