La UE ha promulgado recientemente nuevas regulaciones que exigen a los países miembros incorporar criterios de sostenibilidad y resiliencia de la cadena de suministro en las licitaciones de proyectos de energías renovables. Esta normativa entrará en vigor el 8 de julio de 2025 y se aplicará al menos al 30% de las subastas de energías renovables de cada país miembro o a una capacidad instalada anual de 6 GW. Los nuevos estándares abarcan aspectos como el comportamiento comercial, la ciberseguridad, la eficiencia en la ejecución de proyectos, la protección ambiental y la innovación en sistemas energéticos.
Según la normativa, si un país suministra más del 50% de los componentes de un proyecto licitado, se restringirá su participación en las subastas de energías renovables de la UE. Para los proyectos fotovoltaicos, se exige específicamente que el producto final no se ensamble en un solo país de origen y que al menos cuatro componentes clave provengan de diferentes lugares. El comisario de Energía de la UE afirmó: "Estas medidas buscan promover la diversificación de la cadena de suministro y garantizar la sostenibilidad de la transición energética en Europa".
Los datos muestran que la industria fotovoltaica de la UE depende en gran medida de las importaciones, con un 85% de los sistemas instalados, un 96% de los módulos fotovoltaicos y un 100% de las obleas provenientes del extranjero. En 2023, China suministró el 79% de los sistemas fotovoltaicos y el 94% de las celdas de módulos de la UE. La implementación de estas regulaciones podría impulsar el desarrollo de la cadena de suministro de energías renovables en la UE y fomentar ajustes en el diseño global de la cadena de suministro.










