El 24 de julio, hora local de Brasil, se llevó a cabo una ceremonia de inicio de instalación en el proyecto de la planta de energía a partir de basura de Barueri, el primero de su tipo en Sudamérica, construido por Shandong Power Construction No.1 Company. Con la exitosa colocación de la primera columna, el proyecto entró oficialmente en la fase de instalación, marcando un hito clave en su construcción.
Para garantizar el inicio exitoso de la instalación, el equipo del proyecto organizó una sesión de capacitación sobre seguridad técnica, explicando detalladamente las precauciones de seguridad, normas de operación y medidas de manejo de emergencias durante el proceso de construcción. Durante la instalación, gerentes chinos, ingenieros de seguridad y calidad brasileños supervisaron todo el proceso, siguiendo en tiempo real el progreso para garantizar que la instalación fuera segura y cumpliera con los estándares de calidad. El equipo aprovechará este inicio para mantener el principio de "calidad primero, seguridad ante todo", supervisando de cerca el progreso, reforzando el control de seguridad y calidad en el sitio, y avanzando en la construcción del proyecto con altos estándares para abrir un nuevo camino en el desarrollo de energía limpia a partir de residuos en el extranjero.
El proyecto de generación de energía a partir de basura de Barueri está ubicado cerca de la planta de procesamiento de basura de Barueri, la primera y más grande de Sudamérica. Este proyecto es el primero de Brasil y el mayor de Sudamérica en convertir residuos sólidos en energía. Ocupa un área de 37.237 metros cuadrados y tiene una capacidad instalada de 19,1 megavatios. Puede procesar 870 toneladas de residuos sólidos por día, manejando anualmente los desechos generados por más de 740.000 personas.
Una vez completado, el proyecto generará aproximadamente 160 millones de kilovatios-hora al año, suficiente para satisfacer las necesidades eléctricas de 320.000 personas, equivalente a reemplazar la combustión de unas 23.000 toneladas de carbón estándar, y reducirá las emisiones de dióxido de carbono en unas 60.000 toneladas anuales. Esto permitirá la utilización de recursos a partir de residuos sólidos, ofreciendo una nueva solución para el manejo de basura urbana en Brasil y América Latina, con beneficios tanto para el gobierno como para los residentes locales. Es un proyecto de gran importancia para el desarrollo social de la región.










