El 31 de julio, el gobierno de Nueva Zelanda eliminó la prohibición de exploración de petróleo y gas en alta mar.
El ministro de Recursos, Shane Jones, señaló que esta medida podría aumentar el suministro de gas natural y aliviar las presiones sobre los costos energéticos.
Sin embargo, la decisión ha generado una fuerte oposición de organizaciones ambientalistas locales, que temen que esta política pueda dañar la imagen ambiental de Nueva Zelanda.










