Según la agencia de noticias belga, Alstom de Francia ha presentado una nueva objeción legal contra la decisión de los Ferrocarriles Nacionales de Bélgica de otorgar un contrato de varios miles de millones de euros para la adquisición de trenes a la empresa española CAF. El Consejo de Estado de Bélgica revisará el caso nuevamente. Esta es la segunda acción de Alstom tras una apelación inicial en marzo. A pesar de que los Ferrocarriles Nacionales de Bélgica y CAF confirmaron el 23 de julio que CAF fue seleccionado como el ofertante preferido para el proyecto de adquisición de cientos de trenes MR30, el destino final de este contrato de gran envergadura sigue siendo incierto.
Alstom tiene una fábrica en Brujas, Bélgica. Los sindicatos temen que, si Alstom pierde el contrato, el futuro de la fábrica de Brujas podría estar en riesgo. El 18 de agosto, algunos empleados realizaron una breve huelga para exigir explicaciones de la dirección antes de reanudar el trabajo. Los representantes sindicales indicaron que los trabajadores están a la espera de la decisión del Consejo de Estado de Bélgica. La audiencia está programada para el 29 de agosto, y se espera que los resultados se anuncien en las semanas siguientes. Un portavoz de Alstom indicó que la empresa está defendiendo sus derechos legales, pero no proporcionó más detalles.
En febrero de este año, los Ferrocarriles Nacionales de Bélgica confirmaron a CAF como el proveedor preferido. Alstom, insatisfecha porque su oferta era más baja y aún así no fue seleccionada, apeló ante el tribunal administrativo supremo cuestionando la transparencia del proceso de licitación. Aunque el proyecto fue suspendido temporalmente, tras una revisión, el ranking original se mantuvo: CAF, Siemens Mobility y Alstom. Posteriormente, el 23 de julio, CAF anunció que había ganado el proyecto, con un contrato marco por un valor máximo de 3.400 millones de euros para suministrar cientos de trenes MR30. El pedido inicial asciende a aproximadamente 1.700 millones de euros, y las partes continuarán definiendo los detalles de los lotes de adquisición y la ejecución del contrato.
Este contrato es crucial para la modernización de los ferrocarriles belgas, ya que reemplazará vehículos obsoletos y añadirá al menos 54.000 asientos adicionales para 2032. Los nuevos trenes incluirán modelos eléctricos y con batería, destinados a reemplazar gradualmente la flota de combustión interna, apoyando la transición hacia un sistema ferroviario verde y de bajas emisiones.










