El presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció que, a partir del 1 de octubre de 2025, se impondrá un arancel del 25% a todos los camiones pesados importados. Esta medida arancelaria sobre los camiones pesados importados se espera que tenga un impacto significativo en las cadenas de suministro globales y las rutas de transporte internacional, con especial atención en países exportadores clave como Alemania, Japón, Canadá y México.
Para los proveedores logísticos y los agentes de carga, este arancel complicará aún más los procesos de transporte transpacífico y transfronterizo, lo que podría incrementar los costos de transporte y requerir ajustes en los cronogramas de entrega. Las empresas navieras que dependen de la entrada continua de vehículos comerciales en los puertos estadounidenses podrían necesitar reevaluar sus modelos de adquisición y mecanismos de fijación de precios.
Este arancel a los camiones pesados importados forma parte de un plan más amplio que también incluye aranceles a medicamentos producidos en el extranjero, así como a gabinetes de cocina, muebles y otros productos. Los análisis de la industria sugieren que esta medida podría llevar a los socios comerciales a realizar ajustes correspondientes y motivar a algunos proveedores a trasladar sus capacidades de producción a ubicaciones más cercanas al mercado estadounidense.










