En enero de 2026, las exportaciones de Argentina aumentaron un 19,3% interanual, y el oro ocupó el tercer lugar entre los productos exportados ese mes. Claudio Muñoz, asesor experto en comercio exterior, señaló que el sector minero está desempeñando un papel estratégico.
El oro registró en 2025 su mejor desempeño comercial en más de 40 años, con un aumento de casi el 65%. Muñoz explicó: "Que el oro ocupe el tercer lugar entre los productos exportados del mes refleja no solo el volumen, sino también un contexto internacional muy favorable". Frente a la incertidumbre financiera y las tensiones geopolíticas, este metal precioso, como activo refugio, elevó directamente el valor de las exportaciones del país. Provincias como San Juan, Santa Cruz y Catamarca se beneficiaron de esto, mejorando sus márgenes operativos y capacidad de inversión.
El litio, mineral clave para la transición energética global, mantiene una demanda creciente, pero Muñoz enfatizó que el desafío no es depender únicamente de los precios internacionales, sino fortalecer la integración de la cadena de valor local. Paralelamente, en enero las importaciones cayeron un 11,9% interanual, con descensos del 23,4% y 8,3% en bienes intermedios y de capital, respectivamente. Muñoz advirtió: "En la minería, este dato es particularmente sensible. Es una actividad intensiva en capital; si la contracción persiste, podría afectar el ritmo de expansión de los proyectos". A futuro, se espera que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) reactive la demanda de equipos.
Muñoz también señaló que Argentina enfrenta altos costos de transporte interno y limitaciones de infraestructura, lo que afecta las exportaciones e importaciones mineras. La estabilidad regulatoria y fiscal es crucial para las inversiones a largo plazo. Mejorar la eficiencia aduanera y utilizar zonas francas puede optimizar el almacenamiento y la logística.
La región de Cuyo exportó 409 millones de dólares en enero, con productos manufacturados industriales representando más del 60%, impulsados principalmente por la minería metálica. La experiencia de San Juan en minería moderna le otorga una ventaja competitiva. Aunque el oro sostiene la economía actual, el cobre y otros minerales estratégicos tienen un potencial estructural. Muñoz concluyó: "Si las empresas invierten en el desarrollo de proveedores locales, la minería dejará de ser vista como una actividad extractiva y comenzará a consolidarse como un motor para el desarrollo regional". A través de la colaboración entre el Estado, las empresas y la academia, la minería puede transformarse en una plataforma de desarrollo industrial sostenible.









