La Ley de Protección de Datos Personales de Chile ha entrado oficialmente en vigor, lo que plantea nuevos desafíos regulatorios para las tecnologías de monitoreo que utilizan datos biométricos de trabajadores en la industria minera. Esta ley eleva los estándares para el procesamiento de información biométrica, incluyendo imágenes, registros de comportamiento y sistemas de vigilancia, afectando directamente las operaciones que monitorean en tiempo real la fatiga y las condiciones de seguridad.
El caso de la mina Sierra Gorda ha llamado la atención de la industria, ya que la autoridad laboral detectó infracciones en los sistemas de monitoreo de las cabinas de camiones de alto tonelaje. Los reguladores confirmaron que las cámaras y sensores que registran información de los trabajadores no cumplían con requisitos legales clave.
El núcleo de la nueva regulación radica en el consentimiento y la protección de la privacidad, exigiendo a las empresas obtener autorización expresa para el uso de datos sensibles y establecer mecanismos internos de supervisión. La normativa enfatiza procesos de autorización claros, la proporcionalidad en el uso de los datos y la salvaguardia de la privacidad de los trabajadores.
La transferencia internacional de datos añade complejidad a la conformidad, ya que parte de la información recopilada se envía a servidores fuera de Chile para su procesamiento. La nueva legislación establece requisitos más estrictos para el procesamiento de datos en el extranjero, haciendo este aspecto especialmente relevante.
Los sistemas de monitoreo minero buscan mejorar la seguridad operativa y prevenir accidentes. Sin embargo, en el contexto de la digitalización de las operaciones, las empresas deben equilibrar los objetivos de seguridad con el respeto a los derechos fundamentales de los trabajadores. La nueva ley exige fortalecer la gobernanza de datos en minería, incorporando evaluaciones de impacto, políticas internas y controles sobre proveedores tecnológicos, asegurando que la conformidad en el manejo de datos personales se convierta en un elemento clave para la continuidad operativa y la gestión de riesgos.









