El municipio de Passo Fundo, en el sur de Brasil, está adoptando un nuevo biocombustible de producción local llamado BeVant para hacer frente a la incertidumbre energética global. Este combustible, producido por la empresa brasileña de biodiésel Be8 a partir de soja, grasa animal y aceite reciclado, puede reemplazar completamente al diésel tradicional sin necesidad de modificaciones en los motores.
Según informa Wedoany, Passo Fundo, ubicado en el estado de Rio Grande do Sul y rodeado de campos de soja, ha comenzado a introducir este avanzado combustible renovable. A diferencia del biodiésel convencional que normalmente requiere mezclarse con diésel fósil, BeVant está diseñado para usarse directamente, lo que ayuda a reducir emisiones y mejorar la resiliencia energética. Be8 obtuvo la aprobación regulatoria a fines de 2024 para iniciar la producción comercial en su planta de Passo Fundo, con una capacidad inicial estimada en 28 millones de litros anuales.
La decisión del municipio se basa en la actual volatilidad del mercado energético global y busca reducir la dependencia del diésel importado. Brasil depende de las importaciones para aproximadamente una cuarta parte de su consumo de diésel, y la cosecha récord de soja prevista para este año está impulsando la acción de los productores de biocombustibles. Actualmente, el biocombustible BeVant tiene un costo ligeramente superior al diésel tradicional, pero Be8 afirma que es más económico que alternativas verdes como el HVO, y se espera que los precios disminuyan a medida que se amplíe la escala de producción.
Passo Fundo planea, en una primera fase de implementación, que 17 vehículos municipales utilicen el biocombustible BeVant, incluyendo camiones, excavadoras y una minibús, con un consumo estimado de unos 10.000 litros mensuales. Esta iniciativa allana el camino para una aplicación más amplia en la flota municipal en el futuro, apoyando la transición hacia energías sostenibles.









