El consorcio formado por Guerola y la industria metálica Anro recibió en sus instalaciones de Alborache la visita oficial de Susana Camarero, primera vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, para conocer el proceso de fabricación industrializado aplicado a la construcción de 35 viviendas en Albal, dentro del plan Vive Dana. La planta productiva, con 16.000 m², tiene una capacidad de diseño de hasta 300 módulos de vivienda anuales y operará bajo la marca Anrobox & Guerola, enfocándose en promover soluciones de construcción modular industrializada.

Las viviendas se construirán utilizando el sistema Anrobox, desarrollado y patentado por la industria metálica Anro, que permite la construcción 3D de edificios modulares en altura. Este sistema traslada aproximadamente el 70% del proceso constructivo a fábrica, reduciendo el trabajo en obra a tareas de ensamblaje final. Con un grado de industrialización de nivel 6, el máximo para este tipo de construcción modular, los módulos salen del taller completamente terminados. Este método reduce el plazo de construcción de 24 a 10 meses, mejorando simultáneamente el control de calidad y la previsibilidad del proceso.
Desde un punto de vista técnico y medioambiental, el sistema Anrobox reduce significativamente los residuos, elimina el uso de agua en obra y contribuye a una menor huella de carbono en comparación con los métodos tradicionales. El proyecto de Albal forma parte de un conjunto de 80 viviendas adjudicado al consorcio, dentro de una licitación impulsada por la Entitat Valenciana d'Habitatge i Sòl (Evha) que abarca un total de 250 viviendas destinadas a municipios afectados por la Dana. Más allá del sector residencial, fuentes de la compañía indican que la estrategia contempla diversificar hacia otros usos con el mismo enfoque modular, como hoteles, residencias para mayores o alojamientos estudiantiles. Durante la visita, los responsables de ambas empresas destacaron el papel de este modelo como alternativa para atender la demanda de vivienda y su potencial para mejorar la rentabilidad, los plazos y la sostenibilidad en el sector de la construcción.









