Molins anunció recientemente que sus objetivos climáticos de reducción de emisiones a corto plazo han sido validados por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), alineando el plan de transición climática de la empresa con la trayectoria de 1,5°C. Este productor de cemento se ha fijado el objetivo de reducir las emisiones totales de gases de efecto invernadero de alcance 1 y 2 por tonelada de producto de cemento producido en un 20,3% para 2030, tomando 2023 como año base, y reducir las emisiones totales de alcance 3 por tonelada de producto de cemento producido en un 21,2%, incluidas las emisiones derivadas de la compra de clínker y cemento, así como las inversiones en empresas conjuntas relacionadas.

Carlos Martínez, Director de Estrategia y Sostenibilidad de Molins, declaró: "La validación de SBTi confirma que nuestra hoja de ruta de descarbonización está alineada con los objetivos climáticos globales y refuerza nuestro compromiso con la reducción de emisiones. Este reconocimiento respalda nuestro trabajo en curso y refleja nuestra determinación de contribuir activamente a los esfuerzos globales contra el cambio climático." Para apoyar este proceso, Molins prevé movilizar una inversión de 65 millones de euros en sus iniciativas relacionadas con la descarbonización, destinados a proyectos operativos y al desarrollo innovador de procesos y tecnologías industriales, con el objetivo de alcanzar los hitos establecidos para 2030.
Los principales impulsores de reducción de emisiones incluyen el uso de recursos alternativos y materias primas descarbonizadas, la mejora de la eficiencia térmica, el aumento del uso de combustibles alternativos, un mayor uso de electricidad renovable, y la reducción del contenido de clínker mediante mejoras en la eficiencia, materiales cementantes complementarios y nuevas formulaciones de producción de cemento. La empresa ya ha logrado una tasa de sustitución térmica del 25%, lo que refleja el progreso en la introducción de combustibles alternativos en sus procesos de producción, una medida clave para reducir las emisiones asociadas al consumo energético de sus operaciones. Esta validación de los objetivos de reducción de emisiones en la producción de cemento fortalece la credibilidad de la hoja de ruta climática de Molins en un contexto de creciente presión regulatoria, financiera e industrial sobre la huella de carbono.









