El Gobierno del Reino Unido ha publicado recientemente una nueva normativa que exige que, a partir de 2028, todas las viviendas de nueva construcción deben estar equipadas con paneles solares en los tejados y sistemas de bombas de calor. Esta política tiene como objetivo mejorar la eficiencia energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. El ministro de Energía, Ed Miliband, declaró: "Impulsar la energía limpia es esencial para la seguridad energética, para que podamos liberarnos de los mercados de combustibles fósiles que no podemos controlar."
Según la normativa, las nuevas viviendas ya no se conectarán a la red de gas, sino que utilizarán calefacción de distrito o bombas de calor, y los tejados deberán instalar paneles solares que cubran el 40% de la superficie de la planta baja. Se estima que el coste de construcción aumentará en 10.000 libras esterlinas, pero a largo plazo se reducirán las facturas energéticas. Gary Felgate, director ejecutivo de la Fundación MCS, señaló: "Esto dará claridad al mercado del Reino Unido, a los instaladores, constructores y fabricantes, mostrando que existe un mercado significativo." Algunos opositores, como la Federación de Constructores de Viviendas, están preocupados por los costes, mientras que el Partido Verde considera que la implementación en 2028 es demasiado tardía.
El Gobierno del Reino Unido también está promoviendo paneles solares de balcón "plug-and-play", fomentando el uso de energía limpia en los hogares. El ministro de Vivienda, Steve Reed, subrayó: "Estos cambios protegerán a los hogares de las crisis externas y reducirán las facturas energéticas en cientos de libras al año." La Institución de Ingeniería y Tecnología del Reino Unido advierte que las viviendas antiguas deben revisar sus instalaciones eléctricas para garantizar la seguridad. Se espera que esta política impulse la transición del Reino Unido hacia la energía limpia, haciendo que las nuevas viviendas sean más eficientes energéticamente y respetuosas con el medio ambiente.









