La transición energética de Portugal es una piedra angular de su estrategia económica, destinada a atraer inversiones mediante la producción asequible de electricidad renovable e hidrógeno, declaró la Ministra de Medio Ambiente y Energía del país, Maria da Graça Carvalho, en el panel del Foro Económico Mundial sobre la geoeconomía de la energía y los materiales celebrado en Davos.
Carvalho señaló que las energías renovables representaron el 71% de la producción eléctrica de Portugal el año pasado, con un 28% de hidroelectricidad, un 27% de eólica, un 10% de solar y un 6% de biomasa. Dijo que Portugal aspira a alcanzar una cuota del 93% de energías renovables en la producción de electricidad y del 51% en el consumo total de energía.
La ministra subrayó la importancia de las energías renovables para atraer inversiones y lograr la independencia energética, y señaló que Portugal se está centrando en la red, el almacenamiento y la producción de hidrógeno para mejorar la competitividad. Al mismo tiempo, Portugal está cooperando con España en la creación de un mercado energético integrado en la Península Ibérica para reducir la dependencia de fuentes de energía externas, especialmente en la producción de electricidad.
En cuanto a la reducción de la dependencia del gas ruso, Carvalho dijo que el 15% de las importaciones de gas de Portugal proceden de Rusia en 2021, pero que esta cifra se ha reducido al 5% en 2023, siendo ahora los principales proveedores Nigeria y Estados Unidos.
Carvalho reconoció los retos de la transición energética para el transporte y los edificios, pero que Portugal se ha comprometido a superar estos obstáculos. Concluyó diciendo que Portugal pretende llevar a cabo la transición energética de forma rápida y sostenible, reduciendo aún más su dependencia de fuentes externas de energía, especialmente en la producción y consumo de electricidad.









