SINTEF de Noruega lanza el proyecto reSail para mejorar el ahorro de combustible con velas
2026-06-03 15:36
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es.wedoany.com Noticia: Investigadores del Instituto de Investigación Tecnológica de Noruega (SINTEF) han descubierto que los modelos simplificados de viento utilizados actualmente en el sector naviero provocan graves imprecisiones en los datos de ahorro de combustible de los sistemas de propulsión asistida por viento. Por ello, han puesto en marcha el proyecto reSail para desarrollar soluciones optimizadas basadas en condiciones oceánicas reales. Los grandes buques de carga, graneleros y petroleros generan aproximadamente el 90% de las emisiones de carbono del sector marítimo, mientras que alternativas de cero emisiones como el hidrógeno, el amoníaco o la electrificación total aún tardarán años en escalarse. Ante regulaciones climáticas cada vez más estrictas, los armadores están recurriendo a la propulsión eólica, el método de propulsión más antiguo. Las flotas comerciales modernas están desplegando imponentes estructuras aerodinámicas, conocidas como sistemas de propulsión asistida por viento (WAPS), que incluyen rotores de vela giratorios que aprovechan el efecto Magnus, velas de ala verticales y avanzadas velas de succión que utilizan ventiladores internos para aspirar el aire sobre la superficie.

Las cuatro torres en el buque Bow Olympus de Odfjell son en realidad velas de succión modernas, de 22 metros de altura. Fuente de la imagen: Odfjell

El número de buques que emplean estas velas modernas está creciendo rápidamente. En 2020, solo 9 buques principales las utilizaban; hoy, la cifra ha aumentado a 64, y decenas más están siendo modificados. Sin embargo, el efecto real resulta desconcertante: en teoría, deberían reducir significativamente los costos de combustible, pero en la práctica, el ahorro de combustible fluctúa violentamente entre el 2% y el 25%, con resultados muy inestables. Para investigar las causas, los investigadores de SINTEF lanzaron el proyecto reSail. Sus hallazgos indican que el sector naviero depende de modelos de viento excesivamente simplificados que no logran capturar las condiciones oceánicas reales. "Hemos examinado las condiciones del viento de manera más realista y descubrimos que se desvían significativamente de la teoría del viento", afirma Yannick Jooss, investigador de SINTEF. "Si solo se utilizan perfiles de viento estándar, como es común hoy en día, las mediciones serán inexactas. Las suposiciones y simulaciones simplificadas no son suficientes porque no consideran la complejidad y variabilidad del viento".

Según Jooss, líder del proyecto, depender de estas simulaciones excesivamente simplificadas genera datos inexactos. Para maximizar la reducción de emisiones, se necesita un conocimiento preciso del comportamiento del viento en el mundo real y de la disposición de las velas, así como ajustes automáticos para optimizar la operación general del buque. La principal complejidad radica en la estructura misma: cuando una vela rígida de 22 metros de altura se fija a un enorme casco metálico, el buque altera el entorno, curvando, bloqueando y agitando el viento antes de que llegue a la vela, creando microcorrientes de aire complejas. Para mapear este caos invisible, el equipo de reSail equipó el buque quimiquero Bow Olympus, operado por Odfjell, con un sistema LiDAR (detección y medición de luz por láser) de alta frecuencia, logrando rastrear la velocidad y dirección del viento con alta precisión en relación con el buque en movimiento. Los investigadores emitieron rayos láser a la atmósfera y utilizaron el efecto Doppler para rastrear los cambios en la luz reflejada por las partículas de polvo en el aire.

Los datos recopilados del Bow Olympus llevarán la investigación a una fase de optimización en laboratorio, centrada en tres áreas. El equipo busca determinar el punto óptimo aerodinámico de la disposición de las velas utilizando el túnel de viento de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU), desarrollar sistemas de predicción para ajustar automáticamente las velas antes de la llegada de ráfagas de viento, e integrar pronósticos de viento en tiempo real en la computadora de navegación, optimizando así la operación general del buque. "Nuestro objetivo es hacer que las velas modernas sean más atractivas para los buques, contribuyendo así a las reducciones de emisiones necesarias en el sector marítimo", añadió Jooss. Regulaciones como FuelEU Maritime exigen una reducción del 80% en las emisiones del transporte marítimo para 2050. Si el proyecto reSail logra cerrar la brecha entre la teoría y la realidad, podría estabilizar el ahorro de combustible por encima del umbral del 25%.

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