El 14 de febrero (hora local), el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el levantamiento de la prohibición de perforar 625 millones de acres en alta mar en Estados Unidos promulgada durante la administración Biden.
Se entiende que esta prohibición afecta a tres zonas de agua, respectivamente, toda la costa atlántica oriental de EE.UU. y el Golfo de México oriental, la costa del Pacífico frente a las costas de California, Oregón y Washington, así como partes del Mar de Bering en Alaska, lo que supone una superficie de 625 millones de acres de agua (253 millones de hectáreas). La Administración Biden afirma haber determinado que los posibles riesgos y peligros medioambientales y económicos de perforar en estas zonas superan su limitado potencial de recursos de combustibles fósiles.









