Este mes entrará en funcionamiento una planta siderúrgica con inversión china en Bolivia, situada cerca de la frontera con Brasil, y se espera que satisfaga la mitad de la demanda de acero de Bolivia. La medida es importante para el proceso de industrialización de Bolivia. Según los informes, la planta, denominada Mutun, está financiada por el Banco de Exportación e Importación de China, con una inversión total de 546 millones de dólares, y será explotada durante el primer año por Sinosteel Engineering. La planta, cuya inauguración está prevista para el 24 de febrero, producirá 200.000 toneladas de acero al año, incluidas barras de refuerzo y mallas metálicas, valoradas en unos 260 millones de dólares.
La planta del Mutún procesará materias primas procedentes del yacimiento de Cerro Mutún, que se estima contiene una de las mayores reservas del mundo, de hasta 40.000 millones de toneladas. Procesará 66.000 toneladas de materia prima al mes. El ministro boliviano de Minería, Alejandro Santos Laura, declaró en un comunicado: «Estamos entrando en una era de industrialización».
Las autoridades bolivianas estudian la posibilidad de construir una segunda planta una vez satisfecha la demanda nacional de acero. Santos Laura declaró: «Cuando cubramos el 100% de la demanda nacional, construiremos otra planta, mucho mejor que la que tenemos ahora. No nos queda más remedio que exportar el excedente al extranjero».
Se espera que la planta cree 700 puestos de trabajo durante su funcionamiento inicial y hasta 1.000 a lo largo de su ciclo de vida. Se trata sin duda de una noticia positiva para el mercado laboral boliviano.
Además, Bolivia avanza en la explotación de sus vastos yacimientos de litio y prepara acuerdos con inversores para la construcción de plantas de procesamiento. A pesar de los bajos precios del litio y de la oposición de legisladores y ciudadanos, Bolivia sigue adelante con sus planes con determinación.









