La Comisión Europea ha aprobado una ayuda estatal de 623 millones de euros para Alemania, destinada a apoyar dos nuevos proyectos de fabricación de semiconductores en el país. Esto marca un paso tangible más en el avance de Europa hacia la autonomía en chips. En concreto, los fondos se utilizarán para apoyar dos fábricas de obleas completamente nuevas y únicas, operadas por GlobalFoundries en Dresde y X-FAB en Erfurt.

Para los lectores de eeNews Europe, esta decisión es significativa porque afecta directamente a las futuras oportunidades de Europa para acceder a capacidad de fabricación avanzada, especialmente en los sectores de automoción, industrial, aeroespacial e inteligencia artificial. También arroja luz sobre hacia dónde fluyen los fondos públicos en el marco de la Ley Europea de Chips y qué tecnologías consideran los responsables políticos como estratégicamente críticas.
La mayor parte de la ayuda, 495 millones de euros, se destinará al proyecto "SPRINT" de GlobalFoundries en Dresde. Esta fundry pura con sede en EE.UU. planea ampliar y modernizar su fábrica existente para añadir capacidad de fabricación de obleas de 300 mm.









