El grupo LATAM ha dado un paso clave en la modernización de su flota al recibir su primer Boeing 787-9 equipado con motores de turbofán GEnx de GE Aerospace (matrícula CC-BMB). La aeronave fue entregada por Boeing el 30 de diciembre, voló desde Charleston, Carolina del Sur, hasta Santiago de Chile el 8 de enero y será destinada a operar rutas de largo alcance para el grupo.

Esta incorporación se produce en un período crucial para LATAM, que avanza en su transformación estratégica tras completar su proceso de reorganización por bancarrota. Afectada por problemas de fiabilidad en los motores Trent 1000 de Rolls-Royce, la aerolínea se vio obligada en múltiples ocasiones desde 2018 a retirar temporalmente del servicio hasta 14 aviones Boeing 787, y su entonces CEO, Enrique Cueto, criticó públicamente los defectos en el mantenimiento de los motores. Este cambio hacia el sistema de propulsión de General Electric marca un ajuste significativo en su estrategia operativa.
Según datos del proveedor de información de flotas Cirium, los pedidos actuales de LATAM incluyen 15 aviones Boeing de la serie 787, cinco de los cuales se encargaron en 2023 y otros diez se añadieron en octubre de 2024. Sebastián Acuto, Director de Flota, destacó: "La combinación del 787-9 y los motores GEnx reducirá el consumo de combustible y las emisiones de carbono en un 15%, al tiempo que mejorará la flexibilidad del alcance, lo que es crucial para fortalecer nuestra red de rutas de largo alcance".
De acuerdo con su plan de expansión, LATAM tiene previsto recibir 41 nuevas aeronaves en 2026, incluido su primer avión regional Embraer E195-E2, lo que elevará el total de su flota a más de 420 aviones.









