Irak y British Petroleum (BP) han firmado recientemente un acuerdo para explotar cuatro yacimientos de petróleo y gas en Kirkuk. El acuerdo supone un importante avance para impulsar la producción de petróleo en Irak, que durante mucho tiempo se ha visto limitada por la guerra, la corrupción y las tensiones sectarias.
En virtud del acuerdo, BP colaborará con la Northern Oil Company (NOC) iraquí, la Northern Gas Company (NGC) y nuevos operadores para estabilizar y aumentar la producción mediante programas de perforación, rehabilitación de pozos e instalaciones existentes y construcción de nuevas infraestructuras, incluidos proyectos de expansión del gas. La compensación de BP estará vinculada a la producción, los precios y los costes incrementales, y se prorrateará para tener en cuenta los honorarios que obtenga por ayudar a aumentar la producción.
Se espera que BP invierta hasta 25.000 millones de dólares a lo largo del proyecto y tiene previsto aumentar la capacidad de producción de crudo de los cuatro yacimientos de Kirkuk en 150.000 bpd en 2-3 años, con lo que la capacidad total ascenderá al menos a 450.000 bpd, según reveló un alto funcionario petrolero iraquí. Según la oficina del Primer Ministro iraquí, el acuerdo se firmó después de que ambas partes se pusieran de acuerdo sobre «cuestiones técnicas y condiciones contractuales, incluido el modelo económico del proyecto».
El acuerdo se produce en un momento en que BP tiene previsto informar a los inversores sobre su estrategia, ya que el mercado espera que la empresa reduzca su inversión en energías renovables en favor de una mayor inversión en petróleo y gas. La medida refleja la reorientación estratégica de BP en el mercado mundial de la energía y revitaliza el sector energético iraquí.









