es.wedoany.com Noticia: Mia Heller, una estudiante de 18 años, ha desarrollado un sistema de filtración de microplásticos para uso doméstico que utiliza tecnología de ferrofluido reutilizable para eliminar aproximadamente el 96% de las partículas de microplástico del agua. El filtro ha demostrado una alta eficiencia en pruebas de prototipo y ha recibido premios en concursos científicos internacionales, atrayendo la atención de la industria.

La contaminación por microplásticos se ha convertido en un problema global. Estas diminutas partículas, generadas por la degradación del plástico, se han detectado en alimentos, ecosistemas terrestres y agua potable. Ante la falta de inversiones masivas a nivel gubernamental, la necesidad de soluciones domésticas se ha vuelto cada vez más apremiante. Heller ha desarrollado recientemente un filtro basado en el principio de separación magnética, que no requiere membranas filtrantes desechables y es adecuado para su uso en encimeras de cocina.
El filtro consta de tres módulos: un depósito de agua contaminada, un depósito de ferrofluido y una cámara de filtración. Cuando el agua que contiene microplásticos se mezcla con el ferrofluido, los microplásticos se adhieren al líquido magnético; un campo magnético externo atrae el ferrofluido cargado de microplásticos hacia un lado del dispositivo, separando el agua limpia. El ferrofluido se recupera, purifica y recicla dentro del sistema, mientras que los microplásticos se sellan como residuos. A diferencia de los filtros tradicionales que dependen de membranas físicas, este sistema no requiere reemplazo de cartuchos, lo que reduce los costos de mantenimiento y la huella de residuos.
Para verificar la eficacia, Heller construyó su propio sensor de turbidez para medir la cantidad de partículas en suspensión antes y después de la filtración. Los datos de las pruebas muestran que el filtro puede eliminar entre el 95,5% y el 96% de los microplásticos, y recuperar más del 87% del ferrofluido para su reciclaje. En un entorno doméstico, el dispositivo procesa aproximadamente un litro de agua por ciclo, con una eficiencia superior a la de muchas plantas de tratamiento de agua tradicionales. Por ello, Heller recibió un premio especial en la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería de Regeneron (Regeneron International Science and Engineering Fair) en Estados Unidos, y su método también ha sido reconocido por la Oficina de Patentes de Estados Unidos.

Los investigadores también han señalado los desafíos que enfrenta esta tecnología, incluida la necesidad de garantizar la gestión segura de los microplásticos capturados y estudiar si el sistema puede ampliarse para aplicaciones a mayor escala. Los microplásticos son fragmentos de plástico de menos de 5 milímetros, originados por la degradación de productos como envases, fibras textiles sintéticas, neumáticos y pinturas. Múltiples estudios han detectado estas partículas en muestras de sangre humana, pulmones, placenta, huesos, tejido cerebral, entre otros. Algunas investigaciones muestran que niveles elevados de microplásticos en las arterias están asociados con un mayor riesgo cardiovascular, y que las concentraciones de microplásticos en el cerebro de pacientes con demencia también son más altas. Aunque el filtro de Heller no puede resolver el problema global de la contaminación plástica, ofrece una vía técnica concreta para reducir el contenido de microplásticos en el agua potable a nivel doméstico.

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