El 14 de febrero de 2025, el presidente bielorruso, Petro Lukashenko, declaró que Bielorrusia tiene la intención de construir y explotar por su cuenta la segunda central nuclear del país.
La oficina de prensa presidencial citó a Lukashenko en las redes sociales afirmando que Bielorrusia no necesitaría ayuda externa para la construcción y la dotación de personal, pero sí para traer «un conjunto completo de equipos» de otros países. Lukashenko no reveló la procedencia de los equipos, pero Rosatom ya ha suministrado dos unidades nucleares para la primera central nuclear de Bielorrusia, y ambos países son estrechos aliados geopolíticos y vecinos.
Lukashenko señaló que el proyecto de construcción de la central nuclear de Ostravets (dos unidades VVER-1200) había proporcionado a Bielorrusia una gran experiencia en el sector de la energía nuclear. Subrayó que Bielorrusia es ahora capaz de explotar centrales nucleares por sí misma, sin ayuda exterior. Además, Lukashenko mencionó que Bielorrusia participa en proyectos de construcción de centrales nucleares en el extranjero, sin dar más detalles.
El 29 de enero de 2025, Denis Moroz, viceministro de Energía de Bielorrusia, declaró en una conferencia industrial en Minsk que el estudio de viabilidad sobre la construcción de una nueva unidad de energía nuclear en Bielorrusia, que se inició en 2024, está a punto de concluir, y que actualmente se están analizando las condiciones y parámetros para la conexión de la central nuclear al sistema energético bielorruso.
Además, Moroz mencionó que el Ministerio de Energía bielorruso está considerando dos opciones: la construcción de una central nuclear completamente nueva o la construcción de una nueva unidad en la central nuclear de Ostrovets. Los resultados del estudio de viabilidad determinarán qué opción se adoptará, tras lo cual se tomará una decisión a finales de 2025.









