El gobierno de Estados Unidos anunció el martes que pondrá fin a la licencia otorgada al productor de petróleo Chevron (CVX.N) para operar y exportar en Venezuela.
En los últimos años, a pesar de que Estados Unidos impuso un régimen de sanciones al sector energético de Venezuela en 2019, aprobó que algunas empresas mantuvieran operaciones en el país y exportaran petróleo a mercados específicos como Estados Unidos, Europa e India. Sin embargo, con la llegada de la administración de Trump, esta política cambió. Desde que asumió el cargo en enero de este año, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha enfatizado que el país no necesita el petróleo de Venezuela, que el año pasado representó aproximadamente el 3.5% del total de las importaciones de crudo de Estados Unidos, es decir, unos 220,000 barriles diarios. Aun así, estas exportaciones son cruciales para Chevron, ya que constituyen un medio importante para recuperar miles de millones de dólares en deudas pendientes de Venezuela.
Según la decisión más reciente publicada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Chevron debe cesar sus exportaciones y otras operaciones en Venezuela antes del 3 de abril. Esta medida reemplaza una licencia previa otorgada a Chevron en noviembre de 2022, que originalmente le permitía expandir sus operaciones y reanudar las exportaciones a Estados Unidos. No está claro el alcance exacto de la reducción, pero un portavoz de Chevron indicó que la compañía cumplirá con cualquier instrucción del Departamento del Tesoro para implementar esta decisión.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, se opuso enérgicamente a esta decisión en un comunicado, afirmando que la terminación de la licencia golpeará más duramente a Estados Unidos, ya que ejercerá presión sobre los precios de la gasolina en el país y aumentará los riesgos para las inversiones de empresas estadounidenses en el extranjero. Al mismo tiempo, esto plantea nuevos desafíos económicos para Venezuela, ya que la empresa conjunta de Chevron con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) representa aproximadamente una cuarta parte de la producción total de petróleo del país, proporcionando una fuente crucial de ingresos para la economía venezolana, que ya está gravemente afectada.
Analistas señalan que la cancelación de la licencia de Chevron probablemente reducirá la oferta de dólares en el mercado de divisas de Venezuela, lo que agravará la depreciación del dólar. Este es el último desafío económico que enfrenta el gobierno de Maduro, que durante años ha implementado medidas convencionales para controlar la alta inflación, como restringir el crédito, reducir el gasto público y, hasta hace poco, mantener la estabilidad del tipo de cambio.
Esta decisión no solo afecta las operaciones de Chevron en Venezuela, sino que también podría tener implicaciones más amplias. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, indicó el mes pasado que se emitirá una nueva política dirigida a la presencia y operaciones de otras compañías petroleras extranjeras en Venezuela, aunque aún no se han revelado detalles específicos.









