Según Reuters, el banco de inversión internacional Goldman Sachs ha reducido en casi 1 millón su previsión de ventas de automóviles en EE. UU. para este año. Este ajuste se debe principalmente al aumento de los costos de compra de vehículos derivado de las políticas arancelarias implementadas por el presidente Trump.
El gobierno de Trump no ha ajustado los aranceles a los automóviles importados, el acero y el aluminio, lo que ha generado preocupación en la industria por el aumento de costos.
El equipo de investigación liderado por el analista de Goldman Sachs, Mark Delaney, señaló: “Creemos que la propuesta de política arancelaria de EE. UU. incrementará el costo promedio de los automóviles importados y fabricados en EE. UU. en al menos varios miles de dólares”. Sin embargo, Goldman Sachs añadió que, debido a la débil demanda del mercado, a la industria automotriz le resulta difícil trasladar completamente estos costos adicionales a los consumidores.
Cabe destacar que Ford Motor anunció la semana pasada descuentos en varios modelos, apoyándose en un inventario superior al promedio de la industria, con el objetivo de impulsar las ventas en un contexto de aumento de precios.










