El 17 de abril, invitado por el Consejo Chino para la Promoción del Comercio Internacional, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, llegó a Pekín. Hace tres meses, Huang había expresado en China su intención de continuar colaborando con el país.
Sobre el impacto de la política de aranceles agresiva tras la llegada del gobierno de Trump, Huang señaló que la cadena de suministro de Nvidia es global, con bases de producción y mercados en Taiwán, México, Vietnam y otros países. El impacto a corto plazo de los aranceles depende de varios factores, pero por ahora “no tendrá un efecto significativo en las perspectivas de rendimiento ni en las finanzas de la compañía a corto plazo”. A largo plazo, el objetivo de Nvidia este año es fortalecer la capacidad de fabricación local en los países de su cadena de suministro, ya que la producción local es clave para adaptarse a los cambios actuales.









