El 2 de mayo, el grupo químico alemán BASF advirtió sobre los recientes aranceles impuestos por EE. UU. La compañía señaló que, aunque el impacto directo en sus operaciones es "controlable", las medidas unilaterales de EE. UU. están desestabilizando las cadenas de suministro, reduciendo la confianza de los clientes y aumentando la volatilidad de los pedidos.
El director financiero de BASF, Dirk Elvermann, destacó durante la presentación de los resultados del primer trimestre que la volatilidad de las políticas arancelarias, la imprevisibilidad de futuras decisiones de EE. UU. y las posibles respuestas de otros socios comerciales están afectando el ánimo del mercado global. Reveló que el entorno económico del primer trimestre fue "más débil de lo esperado" y que los riesgos externos superan las proyecciones iniciales.










