es.wedoany.com Noticia: La minera global BHP presentó formalmente en julio de 2026 el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Chile, solicitando la reapertura de la mina de cobre Cerro Colorado, ubicada en la Región de Tarapacá, en el norte del país. El proyecto contempla una inversión de US$1.500 millones para extender la vida operativa de la mina en 20 años, mediante la ampliación de instalaciones y un nuevo sistema de suministro de agua.
Cerro Colorado es una mina a cielo abierto situada en la comuna de Pozo Almonte, Región de Tarapacá, que inició operaciones en 1994. Tras 30 años de operación continua, la mina suspendió sus actividades en 2023 debido al vencimiento de sus permisos ambientales, y actualmente cuenta con autorización del Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile para mantener su cierre temporal hasta 2028.
El proyecto presentado, denominado "Extensión de la operación minera de Cerro Colorado mediante la mejora y ampliación de instalaciones mineras y la implementación de un nuevo sistema de suministro de agua" (CCLE), destaca por su solución hídrica. El plan contempla transportar aguas residuales domésticas tratadas desde Alto Hospicio hasta el yacimiento a través de una tubería de más de 100 kilómetros. BHP señaló que esta iniciativa no tiene precedentes en proyectos mineros de la Región de Tarapacá. Según el documento de evaluación ambiental, el proyecto identificó 53 impactos ambientales, de los cuales 12 fueron clasificados como de alta significancia, que serán el núcleo de la revisión técnica.
Dee Lingenfelder, presidente de Pampa Norte, la división de cobre de BHP en Chile, indicó que el proyecto ofrece una oportunidad para iniciar una nueva etapa en Cerro Colorado, incorporando soluciones para abordar los desafíos actuales en gestión del agua, protección ambiental y relaciones comunitarias. Se estima que el proyecto generará alrededor de 1.500 empleos durante la fase de construcción y más de 3.000 durante la fase operativa.
Cerro Colorado es uno de los activos de cobre de menor escala de BHP en Chile, y su reapertura forma parte de la estrategia de la compañía para extender la vida útil de sus minas existentes. El Estudio de Impacto Ambiental ha ingresado al proceso de revisión formal del SEA de Chile, que generalmente requiere más de dos años para completarse, lo que implica que la decisión final de inversión del proyecto aún tomará tiempo.









