es.wedoany.com Noticia: En el segundo trimestre de 2026, España y Portugal atrajeron 211,2 millones de euros en inversión en el sector de tecnologías limpias, con un total de ocho operaciones. Esta cifra es inferior al récord de 322,7 millones de euros registrado en el primer trimestre, pero supera la media trimestral de 192,2 millones de euros de 2025. La organización Cleantech for Iberia señala en su informe que el desafío actual ya no es atraer capital, sino convertir la financiación en proyectos industriales, nuevas infraestructuras y capacidad de producción para fortalecer la competitividad de ambos países.

El informe considera que la inversión privada y el apoyo público comienzan a converger, impulsando conjuntamente la electrificación, el almacenamiento de energía, las redes eléctricas y el proceso de reindustrialización. En este trimestre, los fondos se concentraron principalmente en el ámbito de la gestión de recursos y medio ambiente, que absorbió 113,7 millones de euros; el sector de materiales y productos químicos recibió 84,8 millones de euros. En cuanto a las operaciones individuales, Xoople, desarrollador de plataformas de inteligencia geoespacial, recaudó 113,7 millones de euros para su plataforma de inteligencia geoespacial basada en inteligencia artificial; el fabricante de robots industriales Theker recibió 74,4 millones de euros para su negocio de robótica industrial; la tecnología de valorización de residuos y biomasa de Wenegry obtuvo 10,4 millones de euros en financiación; y H2Site consiguió 8 millones de euros gracias a su solución de producción de hidrógeno mediante membranas de paladio.
El apoyo público a las tecnologías limpias está experimentando una transición de fase. Tras años centrados en el diseño de programas de ayudas, España comienza a convertir estos planes en inversiones concretas. El instrumento de colaboración público-privada España Crece, que cuenta con 13.300 millones de euros en fondos y aspira a movilizar hasta 120.000 millones de euros en inversión, ha comenzado a desplegar recursos. Solo en el segundo trimestre, España desembolsó 670 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para proyectos de almacenamiento hidroeléctrico, adaptación de puertos para la eólica marina, cadenas de valor industriales, infraestructura de recarga para vehículos eléctricos y energías renovables. Cleantech for Iberia propone que el siguiente paso consiste en consolidar un modelo de financiación que cubra todas las etapas de desarrollo de las empresas innovadoras, con especial atención a los proyectos piloto que ya han demostrado su viabilidad técnica y que aún necesitan capital para escalar a nivel comercial.
El informe también señala que las redes eléctricas y el almacenamiento de energía son dos eslabones clave para aprovechar plenamente el potencial renovable de la península ibérica. Tras los apagones del año pasado, Portugal aprobó un plan de inversión de más de 4.000 millones de euros para reforzar la resiliencia de la red eléctrica y lanzó una licitación de 180 millones de euros para almacenamiento mediante baterías. España ha comenzado a eliminar gradualmente el impuesto del 7% sobre la generación eléctrica, que quedará completamente suprimido en 2028. Esta medida mejorará la competitividad industrial y fomentará nuevas inversiones en energías renovables y almacenamiento.
La nueva interconexión eléctrica de 400 kilovoltios entre España y Portugal, que conecta Pontevedra con Viana do Castelo, ha entrado en funcionamiento. Con una inversión total de 140 millones de euros, esta línea añade 1.000 megavatios de capacidad de intercambio entre ambos países, lo que contribuye a ampliar la escala de integración de la generación renovable. Cleantech for Iberia advierte de que la interconexión con Francia sigue necesitando refuerzos, y que las conversaciones de este trimestre no lograron materializar nuevos proyectos.
El informe concluye señalando que, gracias a sus abundantes recursos renovables, su creciente ecosistema industrial y el interés de los inversores, España y Portugal cuentan con la base para convertirse en uno de los principales centros europeos de tecnologías limpias. Sin embargo, para alcanzar este objetivo, es necesario acelerar la ejecución de proyectos, simplificar los procedimientos administrativos, mejorar la estabilidad regulatoria y proporcionar financiación a las tecnologías más innovadoras. El informe también subraya que el almacenamiento de energía de larga duración es una dirección que debe impulsarse, considerada un elemento estratégico para transformar la alta producción renovable de la península ibérica en una ventaja competitiva industrial para Europa.









