La Asociación de Fabricantes y Comerciantes de Automóviles del Reino Unido informó el 25 de septiembre que la producción de automóviles en el Reino Unido en agosto alcanzó su nivel más bajo para ese mes desde 1956, debido principalmente a la débil demanda en el extranjero y barreras arancelarias.
Los datos muestran que la producción total de automóviles en el mes fue de aproximadamente 38.700 unidades, un 18,2% menos que el año anterior. De estos, la producción de turismos fue de unas 37.000 unidades, un 10,2% menos; mientras que los vehículos comerciales se redujeron drásticamente a 1.621 unidades, un 73,2% menos.
Sin embargo, los modelos eléctricos destacaron como un punto positivo, con una producción de aproximadamente 16.800 unidades de vehículos híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros, un aumento del 40,9%, representando casi la mitad de la producción total de turismos.
El análisis señala que los datos de agosto reflejan la presión dual del ajuste industrial y la desaceleración de la demanda en el extranjero. Las exportaciones al mercado de la UE se vieron afectadas por una demanda débil y regulaciones más estrictas, mientras que las exportaciones a EE. UU. continuaron enfrentándose a barreras arancelarias y fricciones comerciales.

El director ejecutivo de la asociación, Mike Hawes, señaló que agosto suele ser una temporada baja para la industria automotriz, pero la situación de este año es más compleja. Instó al gobierno británico a acelerar la implementación de una nueva estrategia industrial para apoyar el papel clave de la industria automotriz en el empleo, la economía y el comercio.









