La Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos (USTDA) anunció recientemente que proporcionará asistencia a la empresa filipina Meralco PowerGen para la revisión técnica del diseño de reactores modulares pequeños fabricados en Estados Unidos.

Thomas Hardy, subdirector de la USTDA, declaró: "Nuestra financiación impulsará el programa nuclear de Meralco, fortalecerá la base industrial nuclear estadounidense y posicionará la tecnología estadounidense como un pilar del futuro energético de Filipinas". Manuel Pangilinan, presidente de Meralco, añadió: "Con la asistencia del gobierno estadounidense, estamos sentando las bases para integrar la energía nuclear en la matriz energética a través de reactores modulares pequeños. Esta subvención es el comienzo de un largo viaje que requiere rigor y visión para la energía nuclear".
Esta asistencia técnica es una de las varias iniciativas recientemente anunciadas por Estados Unidos relacionadas con reactores modulares pequeños. Otras medidas incluyen la instalación de un simulador de sala de control en el Corredor Económico de Luzón y el apoyo a la Universidad de Filipinas, a través del programa FIRST, para desarrollar nuevos cursos sobre reactores modulares pequeños. Estas iniciativas tienen como objetivo mejorar la seguridad energética de Filipinas y apoyar sus objetivos en tecnologías emergentes.
Los gobiernos de Filipinas y Estados Unidos firmaron en noviembre de 2023 el Acuerdo de Cooperación para el Uso Pacífico de la Energía Nuclear, que entró en vigor en julio de 2024, estableciendo un marco legal para la exportación de materiales, equipos y tecnología nuclear desde Estados Unidos hacia Filipinas. Esto proporciona garantías políticas para el proyecto de reactores modulares pequeños.
El programa nuclear de Filipinas comenzó después de la crisis del petróleo de 1973, cuando se decidió construir la central nuclear de Bataán, pero esta planta nunca entró en funcionamiento debido a problemas financieros y de seguridad. En los últimos años, Filipinas ha reactivado el impulso para el desarrollo de la energía nuclear, con planes de poner en funcionamiento su primera central nuclear para 2032, con una capacidad inicial de 1.200 megavatios. El Departamento de Energía de Filipinas publicó en octubre del año pasado un marco que otorga prioridad de despacho e incentivos a las plantas nucleares pioneras, con el fin de acelerar la integración de la energía nuclear en la matriz de generación eléctrica.









