El cemento, como material básico indispensable para la vida moderna, sostiene la infraestructura global, la vivienda y el desarrollo urbano. Sin embargo, las altas características de consumo energético en la producción de clínker de cemento hacen que la industria enfrente una necesidad urgente de transición baja en carbono. Cómo garantizar la seguridad del suministro, controlar los costos y, al mismo tiempo, reducir las emisiones de carbono se ha convertido en el desafío central de la transformación de la industria cementera. La empresa Molins, a través de prácticas innovadoras, ha convertido este desafío en una oportunidad para impulsar la economía circular y la aplicación de combustibles alternativos, proporcionando soluciones replicables para la descarbonización de la industria del cemento.









