Inspirado por la planificación futurista de NEOM en Arabia Saudita, se ha presentado recientemente un plan para un "anillo" ferroviario de alta velocidad destinado a conectar nueve ciudades principales del Reino Unido e Irlanda. Esta visión, propuesta por Chris Williamson, presidente del Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA), planea conectar mediante un anillo de alta velocidad las ciudades inglesas de Newcastle, Leeds, Manchester y Liverpool; las escocesas de Edimburgo y Glasgow; Bangor en Gales; y Dublín en Irlanda junto con Belfast en Irlanda del Norte.

Williamson declaró que el objetivo de crear esta red de transporte es fomentar la colaboración regional. Señaló que conectar estas ciudades ayudaría a formar una región económica de tamaño considerable. Actualmente, las diferentes regiones del Reino Unido a menudo compiten por fondos y recursos, mientras que este plan de anillo ferroviario de alta velocidad se centra más en mejorar la conectividad general.
Según el concepto inicial, este anillo ferroviario de alta velocidad se construiría sobre puentes de piedra elevados, utilizando vigas de piedra pretensadas, con el objetivo de integrarse con el paisaje circundante. Se espera que los trenes alcancen velocidades de hasta 300 millas por hora (aproximadamente 483 km/h), lo que podría reducir el tiempo de viaje entre cualquier par de ciudades a menos de 90 minutos. Esto cambiaría significativamente los patrones de desplazamiento regional; por ejemplo, viajar de Edimburgo a Manchester tomaría menos tiempo que cruzar Los Ángeles.
El principal desafío de ingeniería para materializar esta visión del anillo ferroviario de alta velocidad radica en la necesidad de cruzar el Mar de Irlanda en dos ocasiones, lo que probablemente requeriría la construcción de túneles o puentes marítimos. Existen precedentes para tales conexiones transfronterizas, ya que anteriormente se han discutido planes para unir Irlanda del Norte con Escocia, o Gales con Dublín.

Si este proyecto se llevara a cabo, se convertiría en la tercera línea ferroviaria de alta velocidad dentro del Reino Unido. Anteriormente, la línea HS1, que conecta Londres con el Túnel del Canal de la Mancha, entró en funcionamiento en 2003, mientras que la línea HS2 se encuentra actualmente en construcción en el tramo entre Londres y Birmingham. Los planes para extender la sección norte de HS2 hasta Manchester y Leeds fueron cancelados previamente, lo que ha generado un mayor interés en nuevas propuestas de transporte ferroviario en las regiones del norte. Williamson enfatizó: "Las Islas Británicas deberían tener la misma ambición para el futuro". Aunque esta propuesta de anillo ferroviario de alta velocidad se encuentra aún en fase conceptual, refleja la visión de fortalecer los vínculos regionales y optimizar la geografía económica.









