El gobierno francés ha presentado recientemente una hoja de ruta energética clave que tiene como objetivo que el 60% del consumo nacional de electricidad provenga de la energía nuclear para 2030. La hoja de ruta confirma el plan de construir seis nuevos reactores nucleares, al tiempo que integra las energías renovables en la estructura energética general.

Este plan forma parte de la estrategia energética a largo plazo de Francia, cuyo objetivo es aumentar la proporción de energía nuclear en el suministro eléctrico en la próxima década. Al construir nuevas centrales nucleares, Francia espera garantizar la estabilidad del suministro energético y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. La construcción de los nuevos reactores incorporará tecnologías modernas para mejorar la eficiencia y la seguridad.
Además de la energía nuclear, la hoja de ruta energética francesa también enfatiza la integración de las energías renovables. El gobierno planea desarrollar de manera coordinada energías limpias como la eólica y la solar junto con las centrales nucleares para lograr una mayor diversificación energética. Este enfoque integral busca equilibrar las necesidades de seguridad energética y protección ambiental.
Se espera que la implementación de la hoja de ruta energética francesa cree puestos de trabajo e impulse la innovación tecnológica. Para 2030, la finalización de las nuevas centrales nucleares debería ayudar a Francia a alcanzar sus objetivos eléctricos, al mismo tiempo que proporciona una referencia para la transición energética global. El gobierno ha declarado que evaluará periódicamente el progreso para garantizar que el plan avance según lo previsto.









