Trenitalia France ha obtenido de SNCF Réseau un contrato de arrendamiento de 35 años para construir y operar un centro de mantenimiento de trenes de alta velocidad valorado en 80 millones de euros en Maisons-Alfort Pompadour, en la región de Île-de-France. Se prevé que las instalaciones entren en funcionamiento a finales de 2029, formando parte de la estrategia del Grupo FS para expandir sus operaciones ferroviarias en Europa.
El centro de mantenimiento está diseñado para operar las 24 horas, contará con tres vías que permitirán atender simultáneamente a tres trenes de alta velocidad y dispondrá de áreas de lavado, limpieza y estacionamiento. A plena capacidad, el sitio podrá albergar hasta 25 trenes Frecciarossa, proporcionando una infraestructura independiente para que Trenitalia gestione los servicios existentes y futuros, incluida la línea planeada entre París y Londres. Se espera que el proyecto genere aproximadamente 100 empleos directos e indirectos.
En comparación con proyectos similares, esta inversión de 80 millones de euros refleja un compromiso enfocado hacia la independencia operativa. Por ejemplo, el taller de mantenimiento de Eurostar en Temple Mills, Londres, completado en 2007, tuvo un coste de aproximadamente 402 millones de libras (equivalente a unos 475 millones de euros actualmente), siendo más grande y complejo. El centro de mantenimiento de Trenitalia está personalizado para su propia flota de trenes y no es una instalación a nivel nacional; los registros públicos indican que se trata de una inversión estratégica única de este operador en el mercado francés.
El análisis señala que esta inversión marca una nueva etapa en la competencia del mercado ferroviario de alta velocidad francés. Al construir su propia infraestructura, el Grupo FS, matriz de Trenitalia, demuestra un compromiso a largo plazo y reduce su dependencia operativa de SNCF, lo que se alinea con la estrategia francesa de fomentar la inversión ferroviaria para satisfacer la creciente demanda. Una base de mantenimiento independiente es crucial para la fiabilidad del servicio y un requisito previo para expandir líneas rentables como la de París-Londres.









