El túnel, si se completa, será más largo que el túnel bajo el Canal de la Mancha y constituirá un nuevo enlace ferroviario de alta velocidad para pasajeros y mercancías entre África y Europa. Según se ha informado, el diseño del túnel superará con creces los 38 kilómetros del tramo submarino del túnel bajo el Canal de la Mancha, que saldrá del agua cerca del puerto de Tánger, en Marruecos, y terminará en una zona remota de la provincia de Cádiz, en el sur de España. Esto no sólo reducirá significativamente la distancia de transporte entre África y la Unión Europea, sino que también mejorará notablemente la eficiencia del transporte y reducirá los costes. Las conversaciones entre Marruecos y España sobre un enlace permanente entre ambos países tienen una larga historia, que se remonta al menos a 1980. Sin embargo, los elevados costes y la compleja ingeniería han sido los principales obstáculos para avanzar en el proyecto. Ahora, con el apoyo de la UE, los dos países parecen decididos a superar estos retos y reactivar este programa de importancia estratégica.
Al igual que el túnel bajo el Canal de la Mancha, el túnel ferroviario submarino Marruecos-España contará con dos diseños paralelos de vía única para dar cabida a trenes de pasajeros y mercancías de alta velocidad que viajen en direcciones opuestas. Además, el túnel permitirá el paso de camiones y automóviles, ampliando aún más su función de transporte. El proyecto está bajo la dirección general de la empresa pública española Secegsa. Al comentar el proyecto, un portavoz de Herrenknecht declaró: «El Estrecho de Gibraltar siempre ha sido un cuello de botella para el tráfico entre el norte de África y Europa, y la construcción de este túnel mejorará significativamente la eficiencia del transporte de mercancías y pasajeros.»









