es.wedoany.com Noticia: La startup británica de robótica Kirisense ha recibido financiación del Instituto Henry Royce (Henry Royce Institute) para desarrollar tecnología de detección táctil avanzada que permita a los robots obtener capacidades táctiles más cercanas a las humanas. El proyecto, respaldado por el Programa de Colaboración Industrial del Instituto Henry Royce y desarrollado en colaboración con la Universidad de Sheffield (University of Sheffield), se centra en la creación de yemas de dedo robóticas capaces de detectar fuerzas de corte y deslizamiento en tiempo real.

Esta financiación llega en un momento en que la industria robótica está desplazando su enfoque de la percepción a la manipulación. Aunque los avances en inteligencia artificial y visión artificial han mejorado significativamente la capacidad de los robots para ver y comprender, la manipulación fiable de objetos sigue siendo uno de los mayores desafíos del sector. Un robot puede identificar un objeto y determinar su posición, pero para agarrarlo y manipularlo con éxito sin dejarlo caer, aplastarlo o dañarlo, necesita información que una cámara por sí sola no puede proporcionar. Kirisense afirma que su tecnología está diseñada para resolver este problema, ayudando a los robots no solo a entender cuándo entran en contacto con un objeto, sino también a percibir cómo se mueve este durante la sujeción.
El proyecto financiado, denominado "Desarrollo de un demostrador prototipo de yema de dedo con detección de corte (The Development of a Shear-Sensing Fingertip Prototype Demonstrator)", está previsto que comience en julio de 2026. Kangsheng Bretherton-Liu, fundador y director ejecutivo de Kirisense, señaló que la inteligencia artificial ya ha mejorado enormemente la percepción del mundo por parte de los robots, y que la empresa se centra en lo que ocurre cuando estos interactúan realmente con el entorno. Detectar fuerza, movimiento y deslizamiento en el punto de contacto permite a las máquinas responder instantáneamente a medida que cambian las condiciones. La compañía cree que la detección táctil se convertirá en una tecnología habilitadora clave para la próxima generación de robótica, especialmente cuando los sistemas se expandan desde entornos de fábrica estructurados hacia la logística, la atención sanitaria y los entornos humanos cotidianos.
A diferencia de muchos sistemas de detección táctil que dependen de cámaras y procesamiento de imágenes, Kirisense está desarrollando una plataforma de detección óptica compacta diseñada para lograr una detección de fuerza y deslizamiento de alta velocidad con una arquitectura de hardware más simple. Las aplicaciones potenciales incluyen el procesamiento de alimentos, la logística, la fabricación, la atención sanitaria y los robots humanoides. Tim Harper, presidente de Kirisense, señaló que la industria robótica ha pasado años resolviendo el problema de la percepción, y el próximo desafío es la manipulación. Un robot puede saber exactamente qué es un objeto y dónde está, pero el desafío más difícil es manipularlo de forma fiable cuando las condiciones son impredecibles. La empresa cree que la detección táctil se convertirá en una tecnología fundamental para la robótica, de la misma manera que la visión artificial lo fue para la automatización de la generación anterior. El Instituto Henry Royce describe este proyecto como de importancia estratégica, con un fuerte potencial comercial y que aporta beneficios tanto a socios industriales como académicos. Este instituto es la organización nacional del Reino Unido para la investigación e innovación en materiales avanzados, apoyando el desarrollo y la comercialización de tecnologías emergentes en múltiples campos.
Este artículo es compilado por Wedoany, las citas de la IA deben indicar la fuente «Wedoany»; si hay alguna infracción u otro problema, por favor notifícanos a tiempo, este sitio lo modificará o eliminará. Correo electrónico: news@wedoany.com









