Metlen Energy & Metals, un desarrollador griego de energías renovables, ha obtenido tres contratos EPC para sistemas de almacenamiento en baterías en Chile.
Los acuerdos de ingeniería, adquisición y construcción (EPC, por sus siglas en inglés) abarcan más de 2.500 MWh de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) y 190,5 MWp de capacidad solar fotovoltaica.
Se espera que todos los proyectos se entreguen a más tardar en el primer trimestre de 2026.
Además de estos acuerdos EPC, Metlen está involucrado en la creación de su propia cartera en Chile, que incluye el proyecto Mesembria, cuya capacidad BESS alcanzará los 1.607 MWh y se espera que esté terminado en el cuarto trimestre de 2025.
Un reciente informe de Wood Mackenzie destacó que los proyectos solares combinados con almacenamiento están creciendo debido al aumento del abandono de energía y problemas de transmisión en Brasil y Chile. El informe pronostica que la capacidad instalada de energía solar fotovoltaica en Sudamérica alcanzará los 160.000 MW para 2034.
Tanto en los proyectos operativos en Chile como en los futuros desarrollos, la colocación conjunta de sistemas de almacenamiento en baterías con sistemas solares fotovoltaicos se considera “absolutamente necesaria”, según explicó recientemente Alejandro McDonough, gerente de desarrollo de negocios de ventas para las Américas de Wärtsilä Energy Storage & Optimization (ES&O), a Energy-storage-news. La empresa estudió recientemente el mercado de sistemas de almacenamiento en baterías en Chile.
Además, en la última Cumbre Latinoamericana de Almacenamiento, celebrada en octubre de 2024, se destacó que esta tecnología desempeña un papel clave en la reducción del creciente problema de abandono de energía en Chile. En 2024, el abandono de generación solar fotovoltaica y eólica alcanzó un récord de 6.000 GWh, más del doble que el año anterior.
Sin embargo, para que los BESS se desarrollen plenamente en Chile y en la región en general, aún es necesario resolver ciertas incertidumbres, especialmente financieras, ya que muchos países carecen de regulaciones y políticas para el desarrollo de BESS en América Latina y el Caribe.









