El 7 de abril, Reuters informó que la empresa estadounidense de inversiones Stonepeak llegó a un acuerdo para adquirir el 40% de las acciones de la compañía energética australiana Woodside Energy. El lunes, Woodside Energy anunció planes para invertir 5.700 millones de dólares en la construcción de un proyecto de gas natural licuado en Luisiana, asumiendo un gasto de capital de igual magnitud.
Según los términos del acuerdo, Stonepeak, que gestiona activos por valor de aproximadamente 72.000 millones de dólares, proporcionará 5.700 millones de dólares en gastos de capital para el desarrollo inicial del proyecto y planea acelerar las inversiones en 2025 y 2026. Esta colaboración se produce en un momento en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está impulsando activamente a sus socios comerciales para que aumenten las compras de energía estadounidense. En los primeros días de su mandato, Trump emitió varias órdenes ejecutivas destinadas a aumentar la producción nacional de petróleo y gas.
Las empresas energéticas globales están apostando por proyectos de gas natural licuado en Estados Unidos para diversificar las fuentes de suministro y reducir el déficit comercial estadounidense mediante un aumento de las importaciones de energía, evitando posibles aranceles impuestos por la administración Trump. Anteriormente, Reuters había revelado que Woodside estaba negociando con varios compradores potenciales la venta de participaciones en el proyecto de gas natural licuado de Luisiana.
Tras esta transacción, Woodside retendrá el 60% de la participación en el proyecto. La directora ejecutiva de la compañía, Meg O’Neill, afirmó el lunes: “Estamos avanzando en negociaciones con socios potenciales para aumentar la venta de participaciones en el proyecto integrado hasta aproximadamente el 50%”.
El proyecto de gas natural licuado de Luisiana se encuentra en la etapa de decisión final de inversión y se construirá en cuatro fases. La primera fase espera producir 11 millones de toneladas de gas ultracongelado al año, y una vez completado en su totalidad, el proyecto tendrá una capacidad anual de 27,6 millones de toneladas. Esta colaboración fortalecerá aún más la posición estratégica de Estados Unidos en el mercado global de gas natural licuado.









