El 21 de mayo, según medios extranjeros, Wolfspeed, uno de los mayores fabricantes de sustratos de carburo de silicio (SiC) y dispositivos de potencia, está preparando una solicitud de quiebra en las próximas semanas.
Wolfspeed, una empresa líder en tecnologías de semiconductores de banda ancha y dispositivos de potencia de SiC, fue fundada en 1987 como una división de Cree enfocada en iluminación LED y semiconductores. Desde 2017, la empresa comenzó una transición estratégica, desinvirtiendo su negocio de iluminación LED y enfocándose en la investigación y fabricación de materiales y dispositivos de SiC y nitruro de galio (GaN). En 2021, Cree se renombró como Wolfspeed, convirtiéndose en una empresa de fabricación verticalmente integrada enfocada en semiconductores de tercera generación.
La quiebra se debe principalmente a la enorme presión de deuda de la empresa, que asciende a 6.500 millones de dólares, incluyendo un préstamo garantizado prioritario de 1.500 millones de dólares de Apollo Global Management. La empresa no logró llegar a un acuerdo para reestructurar sus bonos, lo que agravó su situación financiera. Se espera que los ingresos de Wolfspeed en 2026 alcancen los 850 millones de dólares, por debajo de las expectativas de los analistas de 958,7 millones de dólares.










