El Departamento de Transporte de EE. UU. está planificando activamente una nueva iniciativa para explorar el uso de inteligencia artificial en la redacción de regulaciones federales de transporte. Según registros de la agencia y entrevistas con el personal, este plan se presentó a los empleados el mes pasado, con el objetivo principal de acelerar el proceso de elaboración de normas. Los funcionarios han dejado claro que esperan utilizar la IA para completar borradores de regulaciones en 30 días, lo que representaría una mejora significativa en la eficiencia en comparación con el progreso actual.

Sin embargo, esta iniciativa exploratoria ha generado opiniones divergentes. Los críticos expresan preocupación por depender de la IA para redactar complejas normas de seguridad vial, ya que estas implican numerosos detalles y consideraciones técnicas, y se cuestiona si la IA puede captarlos con precisión. Algunos empleados también han manifestado inquietudes, temiendo que los borradores generados por IA carezcan de precisión suficiente, lo que podría derivar en riesgos de seguridad y legales. Después de todo, el rigor de las regulaciones es crucial para el funcionamiento estable del sector del transporte, y cualquier error, por mínimo que sea, podría tener graves consecuencias.
A pesar de las preocupaciones, el Departamento de Transporte de EE. UU. ya ha tomado medidas, utilizando la IA para redactar una regulación de la Administración Federal de Aviación que aún no se ha hecho pública. No obstante, los expertos enfatizan que, incluso si la IA juega un papel importante, una supervisión humana sólida sigue siendo indispensable. Aunque la IA tiene la capacidad de procesar datos de manera eficiente, aún requiere supervisión humana para comprender contextos complejos y captar la orientación política, con el fin de garantizar la cientificidad y racionalidad de las regulaciones.









