Un avance en una tecnología de fabricación verde pionera a nivel global —sistema de amortiguadores de goma hechos de neumáticos reciclados— ha demostrado ser efectivo para proteger las vías férreas, reducir costos de mantenimiento y resolver el problema ambiental de los neumáticos desechados. Esta tecnología fue desarrollada conjuntamente por la Universidad de Tecnología de Sídney (UTS), Sydney Trains, el Departamento de Transporte de Nueva Gales del Sur y socios industriales como EcoFlex y Bridgestone, y se validó en campo durante dos años en la línea de carga de Sydney Trains.

Principio técnico y resultados de validación
El equipo de investigación instaló capas de amortiguación de goma hechas de neumáticos reciclados paralelas a secciones de vías tradicionales, y a través de dos años de monitoreo, descubrió que las secciones de vías con el sistema de amortiguación de goma redujeron la vibración, la sedimentación y la degradación del balasto significativamente por debajo de las vías tradicionales, mejorando drásticamente la estabilidad. Los resultados relacionados se publicaron en la Canadian Geotechnical Journal bajo el título "Estudio del impacto de la carga de trenes de West Sydney en el balasto de goma mixta mediante monitoreo in situ".
El núcleo de esta tecnología radica en incrustar unidades de neumáticos desechados en una disposición específica en la estructura de la vía, llenando con balasto desechado y escorias de lavado de carbón, y colocando una rejilla de goma reciclada (hecha de cintas transportadoras abandonadas de minas) debajo de la capa de soporte de rieles. El director del Centro de Investigación de Transporte de la Universidad de Tecnología de Sídney, el profesor Buddhima Indraratna, señaló: "Los forros base de goma pueden prevenir que el balasto se pulverice bajo la carga del tren, extendiendo la vida útil de la vía; al mismo tiempo, la estructura subyacente optimiza la distribución de la carga del tren hacia la capa de suelo blando, evitando la sedimentación del suelo y el debilitamiento de la vía, reduciendo directamente los costos de mantenimiento, el tiempo de cierre de vías y mejorando la confiabilidad de la red".
Beneficios económicos y ambientales dobles
El consultor del proyecto, el Dr. Richard Kelly, jefe de tecnología de geotécnica de SMEC Australia, estimó que si esta tecnología se adopta ampliamente en la industria ferroviaria australiana, podría ahorrar millones de dólares anuales y reducir la dependencia de balasto de roca natural de alto costo y alta contaminación. Además, los más de 50 millones de neumáticos desechados generados anualmente en Australia obtendrían así una vía de utilización sostenible. El profesor Cholachat Rujikiatkamjorn de la Universidad de Tecnología de Sídney enfatizó: "Convertir desechos en activos de alto valor no solo fortalece la resiliencia de la infraestructura, sino que también impulsa el desarrollo económico circular, alineándose con las estrategias prioritarias nacionales".
Perspectivas futuras
Basado en el éxito actual, el equipo de investigación planea probar aún más el rendimiento de la tecnología en zonas de alto impacto como puentes de aproximación y cruces, para abordar el problema de degradación rápida causado por cambios abruptos en la rigidez de la vía. Esta innovación proporciona una solución de mantenimiento de vías de bajo costo y alto beneficio ambiental para la industria ferroviaria global, marcando otro importante avance en la fabricación verde en el campo de la infraestructura.












