A poca distancia de la costa de California, la misión del nanosatélite REAL (Relativistic Electron Atmospheric Loss) de la NASA fue lanzada exitosamente el 23 de julio a las 2:13 p.m. hora del este desde la Base Espacial Vandenberg, cerca de Santa Bárbara, a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9. La misión REAL, que viajó junto con otros proyectos de la NASA, lleva un instrumento avanzado desarrollado por el Laboratorio de Física Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins en Maryland, con el objetivo de investigar en profundidad los mecanismos que provocan que los electrones de los cinturones de radiación de la Tierra caigan repentinamente a la atmósfera.

El nanosatélite REAL se desplegó exitosamente apenas 54 minutos después del lanzamiento. En los próximos días, el equipo establecerá comunicación con la nave espacial para confirmar su estado de salud y capacidad operativa, preparándose para la misión principal de seis meses que está por comenzar. Robyn Millan, física espacial del Dartmouth College en New Hampshire e investigadora principal de REAL, declaró: "Hemos esperado este lanzamiento durante mucho tiempo y estamos muy emocionados de ver a REAL despegar con éxito. No podemos esperar para comenzar a recopilar datos y revelar más sobre los complejos procesos que afectan a los cinturones de radiación de la Tierra".
Los cinturones de radiación de la Tierra, también conocidos como cinturones de Van Allen, pueden atrapar partículas relativistas de alta energía. Sin embargo, ocasionalmente, algún factor provoca que estas partículas caigan en la atmósfera terrestre, formando ondas transitorias o persistentes. Los científicos sospechan que las ondas de plasma son la causa de este fenómeno, y el proyecto REAL ayudará a determinar la verdad. Bobby Braun, jefe de la división de Exploración Espacial del APL, afirmó: "El exitoso lanzamiento de REAL es un testimonio del arduo trabajo, la creatividad y el firme compromiso del equipo para resolver los misterios de larga data de los cinturones de radiación de la Tierra". La clave de la misión REAL reside en su nuevo y miniaturizado instrumento detector de partículas de alta energía, que ocupa casi la mitad del volumen de la nave espacial. Este instrumento observará el proceso de entrada de electrones y protones de alta energía en la atmósfera, midiendo simultáneamente su cantidad, energía y ángulo, proporcionando a los científicos la capacidad de identificar la fuerza inicial que desaloja a las partículas.
"REAL está investigando en profundidad las interacciones microscópicas que tienen un impacto significativo en los cinturones de radiación de Van Allen", dijo Thomas Sotirelis, físico del APL. "Al centrarnos en estos detalles, obtendremos una comprensión más profunda de los cinturones de radiación de la Tierra, lo que brindará un fuerte apoyo para proteger la infraestructura espacial actual y futura".










