Un equipo de investigación conjunto de la Universidad Nacional de Pusan en Corea del Sur y la Universidad de Hokkaido en Japón ha desarrollado recientemente un nuevo material cristalino con la capacidad de "respirar" oxígeno. Este descubrimiento innovador, publicado el 15 de agosto de 2025 en la revista *Nature Communications*, podría abrir nuevas posibilidades para tecnologías de energía limpia y el desarrollo de materiales inteligentes.
Este cristal de óxido metálico, compuesto de estroncio, hierro y cobalto, puede liberar y absorber oxígeno de manera reversible bajo condiciones moderadas. El profesor Hyoungjeen Jeen, investigador principal de la Universidad Nacional de Pusan, declaró: "El material funciona como si tuviera pulmones, inhalando y exhalando oxígeno según sea necesario". Los experimentos demostraron que el cristal mantiene su estabilidad estructural después de múltiples ciclos, superando las limitaciones de los materiales tradicionales, que tienden a descomponerse o requieren condiciones extremas.
Las propiedades del nuevo material cristalino le otorgan potencial de aplicación en múltiples campos. El profesor Hiromichi Ohta de la Universidad de Hokkaido señaló: "Este material podría aplicarse en pilas de combustible de óxido sólido, ventanas con regulación inteligente de temperatura y dispositivos de gestión térmica". Es especialmente destacable que, tras liberar oxígeno, el material forma una estructura cristalina completamente nueva pero estable, y puede recuperarse por completo al restaurar el suministro de oxígeno, mostrando una reversibilidad excepcional.
Los investigadores confirmaron mediante experimentos comparativos que la transparencia del cristal aumenta significativamente después de liberar oxígeno, una característica de valor particular para el desarrollo de vidrio arquitectónico energéticamente eficiente. Actualmente, el equipo está trabajando en optimizar aún más el rendimiento del material y explorar su ruta de aplicación práctica en sistemas de energía limpia a gran escala. La investigación, financiada conjuntamente por instituciones científicas de ambos países, marca un avance significativo en la cooperación tecnológica entre Corea del Sur y Japón.










